Preguntas

¿Qué gano yo en todo esto?

El obje­tivo final es llevar a cabo el sueño de hacer una peli, pero también demostrar que es posi­ble hacer cine sin necesi­dad de subvenciones.

Cualquier per­sona que tenga inqui­etudes cre­ati­vas puede estar intere­sada en este proyecto.  Si con­seguimos demostrar que con 1.500 dólares y seis días libres puedes llegar a hacer una película. Las posi­bil­i­dades van a ser muchas.

Además, una colab­o­ración con la indus­tria cinematográfica nige­ri­ana rep­re­senta un giro de 180 grados a la imagen gen­eral que en Europa se tiene del con­ti­nente africano.

Supone demostrar a la sociedad que donde unos sólo ven peli­gro otros encuen­tran además opor­tu­nidades pro­fe­sion­ales. Donde unos ven atraso tecnológico otros encuen­tran solu­ciones a prob­le­mas muy com­pli­ca­dos como la desaparición del cine local. Cuando unos sólo miran hacia dentro para resolver el prob­lema otros miran también hacia afuera. Donde unos ven la necesi­dad de una valla para evitar ser inva­di­dos otros ven un mundo lleno de ideas abier­tas a la fusión y colab­o­ración entre profesionales.

He visto que existe una película lla­mada Zebra­man ¿tenéis algo que ver?

Este proyecto no tiene nada que ver con la película Zebra­man de Japón (2004). El Zebra­man de Japón gira entorno a un pro­fe­sor de insti­tuto que se viste de súper héroe para inten­tar ser alguien en su día a día, nunca ha sufrido radiación alguna ni nada que se le parezca, y menos nada que tenga que ver con África, Nol­ly­wood, las cebras, los blan­cos o los negros. Nues­tra película trata sobre un joven africano que nece­sita ser blanco para lograr el amor de su vida, así, se encuen­tra con una cebra que le ayudará a cam­biar de color pero algo falla y final­mente no se trans­forma ni en blanco ni en negro sino en una cebra humana. Se eligió a Super Zebra Man porque íbamos a ser un grupo de blan­cos en Nige­ria y necesitábamos un guión que nos per­mi­tiese jus­ti­ficar nues­tra pres­en­cia. No creemos en el plagio. Al mismo tiempo tam­poco pen­samos ganar dinero con esto sino romper una bar­rera cul­tural y unir un poco más dos continentes.

Me encanta el proyecto, quiero colab­o­rar.

Viendo la calurosa acogida y la cal­i­dad de las aporta­ciones os invito a todos aque­l­los que queráis uniros al proyecto de una manera más cre­ativa a que lo hagáis sin miedo. Seas músico, guion­istas o filósofo de bar con excep­cional sen­tido de la ver­ti­cal­i­dad, tu colab­o­ración es bien­venida, escríbenos.